14 de octubre de 2019

Lectura (literaria)


Adolescencia, lectura (literaria) y biblioteca

© Antonio Decinti (2012) 

No leo, porque me supone estar mucho tiempo quieto, sin hacer nada. No todo es negativo en esta afirmación categórica de un estudiante de secundaria: presupone que es consciente de que el acto de leer requiere un espacio personal y un tiempo de tranquilidad, y eso es cierto.

En el mundo actual parece que caminar es mejor que estar sentado, y correr mejor que caminar, e ir en monopatín mejor que correr; el síndrome de la impaciencia se ha instaurado como emblema de privilegio —como afirma Bauman (2007), Los retos de la educación en la modernidad líquida—. La lectura reclama espera en lugar de inmediatez, experiencia acumulada y no obsolescencia instantánea, compromiso que no anclaje ni deriva, aceptar al otro para construir el yo.
Pretender que un adolescente, solo, rompa el ritmo social es imposible. Los centros educativos tienen el reto de acompañarlo en su proceso de transformación personal y social. Las bibliotecas de los centros, por su cercanía, le facilitan encontrarse en su ámbito cotidiano entre libros, y los mundos que reflejan.
Leer (literatura) no es estar sin hacer nada, sino haciendo mucho: en la aparente inutilidad de la literatura, está uno de sus beneficios, igual que en su multiplicidad y adaptabilidad. Cuando se lee se vive, se experimenta, se siente, se goza, y se inicia un camino hacia el conocimiento que sale del interior, para volver como conciencia de la realidad a la que la literatura no acerca y ayuda a interpretar.
En el documento Calderón (2014), se plantean algunas líneas de reflexión sobre el diálogo imprescindible entre adolescencia, lectura (literaria) y biblioteca (académica):
En defensa de la educación humanística: imaginación, lectura y visión del mundo
 Educación literaria: hábito, interpretación y gozo estético
El universo lector adolescente: programación académica, modos mediáticos y libertad de elección
Lectores híbridos: papel, pantalla y ciberespacio
La biblioteca de los centros de secundaria como facilitadora del itinerario de la construcción del yo lector (literario): claves, recomendaciones y propuestas
El proceso educativo y la sociedad se multiplican si el adolescente del inicio, cuando llegue a su vida adulta, ha entendido que el encuentro con un libro le puede cambiar la vida.
   

CALDERÓN (2014). Adolescència, Lectura (literària) i Biblioteca. Biblioteca.edu


No hay comentarios:

Publicar un comentario