7 de octubre de 2019

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La coordinación de la biblioteca de un instituto: perfil profesional

La regulación profesional y laboral del personal que trabaja en las bibliotecas académicas de secundaria es fundamental para conseguir su integración plena en el funcionamiento y organización de los centros. El voluntarismo, el entusiasmo y la motivación son imprescindibles en todo proyecto de biblioteca, pero se debe diseñar un marco formal que facilite multiplicar su efectividad, y concederle la relevancia profesional que corresponda a las tareas realizadas. Por lo tanto, es imprescindible aclarar el perfil profesional adecuado para coordinar una biblioteca educativa: cuál debe ser su formación y cualificación, cuáles sus responsabilidades y funciones, cuál su integración en el sistema de gestión del centro.


Perfil profesional del coordinador del equipo de biblioteca: componentes básicos

        
El documento de trabajo Calderón (2013), Coordinació de la biblioteca d’un institut: idees per a la reflexió, revisa el perfil profesional de los coordinadores de biblioteca de centros de secundaria, sus competencias profesionales y sus aptitudes personales. En relación con los requisitos de acceso al lugar de trabajo, se requiere un grado de licenciatura de Biblioteconomía y Documentación (vía 1) u otro tipo de grado o licenciatura, por ejemplo, de los ámbitos de lengua, literatura o comunicación, con formación en bibliotecas escolares (vía 2). Además, deberán tener formación pedagógica específica adecuada al nivel educativo, ya que el modelo de biblioteca que se propone implica actividad curricular del personal de biblioteca; de no ser así, el bibliotecario deberá trabajar siempre asesorado por un profesor asesor pedagógico, ya que el trabajo de documentación o información siempre deberá estar ligado a aspectos académicos, curriculares, de lectura, de investigación o de cohesión social.
Por otra parte, el personal de la biblioteca debe integrarse en el sistema de organización y funcionamiento del centro, por ejemplo, como un departamento didáctico más, donde el bibliotecario coordinador sería el jefe de departamento (facilita la coordinación con el profesorado porque formaría parte de la Comisión Pedagógica de departamentos didácticos y de las de equipos docentes).
         La función esencial de las bibliotecas de los institutos es contribuir a mejorar el proceso de aprendizaje del alumnado, tanto el reglado, como su capacidad de mejora permanente, es decir, una actitud dinámica respecto al aprendizaje para conseguir así una mayor integración y adaptabilidad individual, y una ciudadanía más activa. Sus atribuciones básicas son: gestionar el fondo documental necesario para desarrolla el Proyecto educativo del centro, según criterios documentales y pedagógicos; impulsar la lectura; contribuir al desarrollo de la competencia informacional, y de criterios críticos de investigación; facilitar recursos para el aprendizaje; colaborar con el entorno. Para conseguirlo, se ha de actuar a cuatro ámbitos o niveles, a partir de los principios básicos de integración, visibilidad y planificación: 1 ámbito pedagógico específico, 2 ámbito pedagógico transversal, 3 ámbito de gestión de la información, y 4 ámbito cultural y social.


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